21 octubre 2013


Este año, la vendimia viene con casi un mes de retraso debido a las abundantes lluvias que hemos tenido y a las temperaturas tan frescas de los primeros meses de este verano.

La calidad de la uva ha sido muy elevada, debido al buen estado sanitario en general (una incidencia muy baja de plagas) y al lento proceso de maduración en la cepa. Las contenidas temperaturas máximas del verano, al ralentizar la maduración, han provocado un equilibrio en los contenidos de azúcares y taninos, dando lugar a muy buenas y excelentes calidades de uva con unos matices muy interesantes para la elaboración de los vinos.


Lluvia en el viñedo, marzo 2013.

Las abundantes lluvias han cubierto el estrés hídrico que sufrió el viñedo el año anterior. Las lluvias de primavera han potenciado especialmente el crecimiento vegetativo de las cepas y propiciado una elevada producción por cepa de una uva de muy buena calidad, favorecido el cuajado en racimos muy compactos.


Nevada en el viñedo, febrero 2013.





la cubierta vegetal (la vegetación de nuestro viñedo) aporta nutrientes a la vid de forma natural, atraen a los insectos beneficiosos que controlan las plagas, mejora la fertilidad del suelo y evita su erosión.